sábado, 4 de junio de 2011

"DOS PERSONAJES" obra de Javier Hernández

Sobre la obra de Javier Hernández
por Juan Cristobal Sandoval



Título: “Dos Personajes”
Técnica: Mixta (acrílico, óleo, espray, barniceta)
Medidas: 70 x 90 cms
Año. 2011

El análisis final de la obra titulada “Dos personajes” que presento a continuación, es un trabajo hecho en técnica mixta y tiene por medidas 70 x 90 cms. Es un tema sacado de la ciudad, el pretexto es la ciudad lo que vemos a diario, es la capacidad de concebir el espacio público a partir de un número finito de propiedades estables y articuladas unas sobre otras, las arterias de la ciudad se vuelven una distracción
Pueden ser vagabundeos eficaces, experiencias de desplazamientos y andares, imágenes que te provocan impulsos mentales, la calle te ofrece relaciones humanas, negociaciones frías, vínculos débiles, rabia, alegría, aburrimiento, apatía, desesperanza, o relaciones amorosas efímeras.
- Como decía John Lennon: “Todo lo que necesitas es amor”
La calle se alimenta de todo, fragmentos de vidas, miradas, accidentes, deseos, complicidades, peligros, violencia, huellas, risas; hay presencia de personas extrañas entre sí, conocidos de vista, gente sin nombre, ropas, colores, ver caras e infinidad de cuerpos, imágenes trágicas o imágenes apacibles y si tú quieres tal vez pasar inadvertido.
Ser un observador del acontecer diario, distracción de turista, como lo hacen los niños, los poetas, los vagabundos pidiendo dinero, los desempleados. Sentir la ciudad como un Rambo psíquico, o como los paseos de Charlie Chaplin moviendo su bastón, un pasajero en el metro, o los expertos perdedores de tiempo. Una ciudad con luces neón, saturada de coches, entre el concreto y el vidrio, bares, parques, manifestaciones, graffitis, hospitales, vendedores ambulantes, mercados, fiestas populares, tráfico, todo forma parte de la coreografía, como si la ciudad tuviera un color azul metálico, donde se prenden luces amarillas y blancas.
Creo que el autor ve el mundo de la gente de diario, las casas, las personas con creencias e ilusiones, lo absurdo, las atmósferas inquietantes y sugestivas, una etnología de la soledad, gente con sus traumas y manías, retratos de ambientes populares, historias mordaces, con humor.
Con un humor en general, o tratando de ver lo gracioso en los objetos y en las personas, en su mundo de diario. Haciendo caricaturas e historietas, se me figuran a las de José G Cruz las historietas del “Santo” el enmascarado de plata, o la ya clásica “La Familia Burrón” recreando los ambientes populares y escenas que nos encontramos a cada paso por la ciudad, teniendo ese sentido del humor, que puede ser agradable a veces para la vida.
Al hacer el análisis de la pintura, encontramos a dos personajes que abarcan la mayoría del cuadro, un protagonista y el otro en un plano secundario, como si se estuviera asomando detrás de la figura principal. De lo que se estudio a lo largo del año, esta obra la colocaría en un campo semántico porque hay figuración, observando las siluetas de los personajes y elementos reconocibles, caras, automóviles o partes de la ciudad, que van construyendo el entorno.
Es una representación pictórica, con signos icónicos porque es una pintura referencial, con representación y figuración, por la semejanza o parecido a elementos reconocibles de la realidad, elementos que pasan a ser una transformación de los personajes sobre la marcha de la pintura.
El contenido del signo, o lo que se ve en la gran parte de la pintura, son a estos dos personajes, la ubicaría con códigos blandos, porque la figura está abierta a múltiples interpretaciones, ideas que el autor quiere decir, son imágenes o híbridos, no hay intención de pintar lo real, se ven las figuras pero con modificaciones, en sus propios cuerpos, en la caras, y en el entorno.
Los personajes, no son hombres, ni mujeres son un pretexto para hacer pintura, hay elipsis, porque tenemos que hacer una interpretación de los que nos está comunicando el objeto, tal vez un paseo por la gran ciudad, con elipsis icónica, en donde encontraríamos una supresión de elementos, permutaciones en la figura, interpretar al autor, transformación icónica al modelo referencial y sinécdoque, porque hay alusiones a las figuras o personajes, son seres fantásticos, mitológicos, de ciencia ficción, seres espaciales, o aliens, con tatuajes tribales.
Mi visión hermenéutica de la obra, “Dos personajes”, las cualidades de la obra, sería la mejor definición de la obra, en temática y en su propia técnica del autor, porque está más claro, lo que quiere decir fuera de su temática del humor, es una obra aparte. En segundo término es una obra que sigue manteniendo sus constantes formales, y recursos plásticos, así como el uso de un formato más grande, que en sus obras anteriores, los colores son primarios, y usados de primera intención, trabajados con veladuras, saturación de azules, rojos y amarillos.
En su constante visual estos dos personajes, están mejor resueltos, ya que la línea, te da una lectura de nuevas formas, dentro y fuera de los personajes, ves elementos dentro de un marco citadino, pero esta línea constante los transforma, en seres, no identificables, haciendo que el lector haga su propia lectura y sus interpretaciones.
Dentro de los discursos de valoración esta obra entraría dentro de lo estético, entre lo bello y lo feo, lo bello me llevaría a la provocación del primer personaje o su postura, con la mano levantada, pero en la categoría axiológica predominaría el valor negativo, y en cuanto a lo morfológico tiende a la deformidad en el cuerpo la cabeza, y las caras de los dos personajes, que a los mejor los podríamos identificar en temáticas diferentes. Son parte de su deformidad que a la vez los hace interesantes, y llama la atención el estar buscando una posible respuesta en esa infinidad de formas, pero no predomina esta postura en su totalidad.
La lectura inmediata me lleva, a observar las formas, una interpretación, mensajes al espectador, las figuras o silueta del personaje principal, así como elementos que nos dan la lectura de la presencia de una ciudad, en una saturación de elementos, textural visuales, como tipografía, superpone los planos, así la figura resuelta con la silueta, hace a la imagen que se venga para delante, la textura visual, está hecha con líneas continuas, puntos y líneas en diferentes direcciones y tamaños, así el uso de plantillas, y formas cerradas en diferentes tamaños, que hace una carga visual, en la totalidad de la obra no habiendo zonas planas, siempre predominando la textura visual, aunque no tiene una búsqueda específica por la alteración de los sentidos.
El tipo de autor que encontré en esta obra sería el de empírico, ya que no es una obra directa en su interpretación, las imágenes difusas, son para interpretarlas de una manera empírica también. Ya que las imágenes, se prestan a estar jugando con posibles significados, tratar de descifrar que son, la figura principal da la interpretación apacible o agradable, en cambio la de atrás tiende a una actitud más seria, como espectador, como si sucediera algo enfrente o posando para un momento Kodak.
El tipo de intencionalidad de lo que propone esta obra es la de inconsciente explícita, y los códigos de acceso que me permiten la lectura de la obra serían el de estético, lo puramente visual, el entendimiento de las formas, de estos dos personajes, en cuanto a lo temático, y composición dentro del cuadro mismo, el acceso a este cuadro son las dos figuras principales, en primera instancia, la figura principal, la textura en toda la figura, y las dos cabezas serían el código de acceso, por la textura y las posibles lecturas que ya mencione anteriormente y los colores que a su vez se vuelven estridentes y brillantes.
Tal vez encontraría elementos mágico-religiosos, en cuanto a lo visual de los personajes, lo fantástico o de ciencia ficción, tatuajes, el dibujar el cuerpo en ciertas culturas precolombinas.
Dentro del caos que tiene la obra, en cuanto a la saturación de línea y punto, en las formas cerradas, son lo que hace la textura, pasan a ser figuras estables, dentro de ese mundo de línea y punto.
Conclusión
El proceso de carácter hermenéutico-analógico, me llevo a realizar un análisis de la obra de Javier Hernández, con el título “Dos Personajes”, con una visión global de lo estudiado en el año.
La hipótesis interpretativa si se confirmaría por que el autor con esta obra y su contexto, quiere que más o menos interpretemos lo que quiere decir, esa es su intencionalidad, ya que su tema proviene de elementos de la ciudad, y sus objetos los retoma de momentos actuales, de cuestiones populares, y eso se ve en la obra, aunque su intencionalidad en esta obra, no entra en su temática del humor, su intención es poner dos personajes, donde la obra va dirigida a cualquier lector, donde su mensaje o contenido es simple.
Se me hace un poco difuso, donde se colocaría este cuadro, en que temática, porque colocarlo en el tema de la ciudad, pues es el tema es muy grande, se saca del tema del humor, aunque sigue teniendo sus elementos plásticos formales. El funcionamiento de la obra, se realizó con el análisis y es una propuesta lograda, aunque siento que falta fuerza en cuestión temática.
Pero a lo largo de su obra, se mantiene constante, en cuanto a su estilo y manera de pintar, a lo mejor encontrando su propio camino, como en un juego de ajedrez, donde va a ir acompañado de sus líneas y puntos.