miércoles, 17 de junio de 2009

GUARDERIA IMSS

Obra de Patricia Narváez
Por
Michelle Sandoval



Hablar de interpretación implica hablar de cierta comprensión objetiva al respecto de las obras interpretadas; de la presencia de un contenido, de elementos que nos dan accesos y señales para interpretar lo más acertadamente posible las obras, sin caer en subjetividades insostenibles y que nada tienen que ver con la verdadera intención del autor.
Es muy común que las interpretaciones disten de la realidad que el autor tenía en mente al momento de crear las obras; ya que suelen ser atribuidas cualidades no presentes, demeritadas virtudes, o equivocadas las lecturas que se le dan. Sin embargo , esta es un de las virtudes del arte, que en palabras de Heiddegger <>
Para hacer un análisis es importante definir primero si la obra nos ofrece un panorama interpretativo o bien de tipo experiencial; así como, hacia donde se inclinan las intenciones del autor.


Antes de comenzar a analizar la pieza de Patricia Narváez considero importante plantear algunas generalidades de lo que ha sido el desarrollo de se proceso creativo, en el cual hemos podido ver lo importante que para ella es el discurso; es decir, el contenido que pueden comunicar sus obras; si bien en un principio su trabajo eran de orden narrativo, su proceso ha derivado en una toma de elementos o sucesos cotidianos que son re significados por ella, otorgándole al espectador la responsabilidad de decodificar y de re significar; estableciendo una relación entre los significados y la expresión por medio de sus atmósferas, siendo siempre lo semántico la parte fundamental y el eje de su trabajo, sin restarle importancia a la experiencia de tipo sensible y la importancia que le da a los valores de orden morfológicos, estético, que fluctúan también con lo ético y lo tímico, buscando siempre la praxis creadora.



En el trabajo de patricia se ha mostrado también una preocupación por el plano sintáctico, que fue desarrollando mediante las diferentes disposiciones de sus cuadros, los cuales se fueron transformando hasta llegar a piezas compuestas por dos o más paneles intervenidos por elementos ajenos a la materia pictórica, elementos tridimensionales que suma a su propuesta.
Sin duda el trabajo de la autora reúne distintos elementos y posee en sí mismo varias preocupaciones conjuntas; es decir no se inclina sólo algún tipo de intención, si no que sus preocupaciones se manifiestan en los tres planos de funcionamiento, donde si es claro que la preocupación primaria es hacia lo semántico, siguiéndole el sintáctico y posteriormente en las últimas piezas, en especial en esta última existe una preocupación hacia el plano pragmático, pues es el espectador el que debe mover la obra para completar la lectura.
Respecto al tipo de autoria considero es una autora empírica – ideal, pues tiene claro el objetivo de su trabajo y hacia donde va; sin embargo persiste en la experimentación respecto del plano sintáctico con relación a la presentación de la obra.


Ahora, Patricia nos presenta una obra Titulada “Guardería IMSS”, donde el título considero sería el primer código de acceso a la pintura, en caso de que la gente este familiarizada con los últimos sucesos ocurridos al norte del país; la obra esta conformada por tres paneles; los cuales son integrados por medio de unas bisagras que obligan al espectador a interactuar con la obra, pues debe ser desplegada para completar la lectura, otro código es el ensamblage de figuras tridimensionales a la obra pictórica; así como las letras que se leen en ambas piezas.


La obra esta vez nos obliga a acercarnos a ella, a introducirnos, pues la pieza más pequeña brinca del fondo del cuadro, se alcanzan a percibir en ella pequeños objetos con formas de bebes que están ensamblados; al fondo hay dibujada una cuna y una especie de listón en forma de camino donde se alcanza a leer “por aquí no pasas pinche Calderón” y alrededor del cuadro esta escrita la fecha del seis de junio del 2009; hasta aquí la intencionalidad de la autora resulta del tipo consciente explícita, pues toma un apellido que a todos los mexicanos nos remite inmediatamente al presidente de la república mexicana que sin afán de politizar, sabemos lo que para la mayoría representa este personaje.
Posteriormente reitera su intencionalidad consciente explícita otorgándonos otro código de acceso mediante el panel quemado que posee un pedazo de periódico donde se lee algo como: “30 niños…quemaduras”; con lo que accesamos directamente a su obra y establecemos una relación directa con los hechos ocurridos a principios de mes.
De este modo vemos que la obra de Patricia se mueve en el orden semántico, propiciando en el espectador una recepción más de tipo teórica que estética, donde su intención es movernos a la reflexión, al cuestionamiento a la generación de pensamiento.


En la que considero sería la segunda parte del cuadro, me parece que la intencionalidad da un giro y se convierte en consciente tácita, pues aunque puede resultar contradictorio, se percibe al fondo un elefante al suelo, tirado, derrumbado; elemento que se vuelve simbólico en el trabajo de ella, al ser re significado de un acontecimiento ocurrido en México en meses anteriores; donde un elefante fue atropellado en plena carretera; a mi parecer y como espectadora me parece confusa la lectura que puede establecerse a partir de este elemento que sin duda resulta simbólico para la autora, pero que como espectador encuentro la única relación de que ambos son sucesos ocurridos en México a últimas fechas; en este sentido puede resultar no clara la lectura de ese elemento simbólico.
A este elemento se le aúnan otros pequeños árboles secos que aparecen al fondo, y unos fantasmas de bebes que parecen integrarse a un camino que va hacia lo intangible del cuadro.
Sin embargo, es importante preguntarnos simbólicamente que representa para la autora el elefante y la posición en que se encuentra, por qué no está de pie y por qué a los pies del elefante se encuentra un bebé que a su vez se está sobre una especie de columna en llamas e inclinada?


La significación del elefante puede variar dependiendo a la cultura y la persona que mire el cuadro.
Con ello, la intencionalidad del autor según Beuchot, exige conocer la identidad, su momento histórico, sus condicionamientos psicosociales o culturales, lo que lo mueve a hacer la obra y exige saber a quién o a quiénes quiere decir lo que dice.
Es por ello que la autora nos da ciertos códigos de acceso que nos remiten directamente con los hechos ocurridos, pero que por otra parte nos genera cierta duda de algunas significaciones que podríamos atribuirle al elemento.
El punto de catástrofe lo encuentro en la integración del tercer elemento, el cuadro quemado, pues en contraste con el tratamiento de la obra cromáticamente y por medio del ensamblaje de las piezas, resulta como detonante de la lectura, que bien puede resultar de impacto, de conflicto o como elemento dirigente en la lectura de la pieza.



En conjunto considero que la obra se mueve en el plano de funcionamiento semántico, que la intencionalidad de la autora es consciente explícita, pero que podría resultar a momentos o en partes consciente tácita, eso dependerá del bagaje cultural de los espectadores y su relación con los sucesos de últimas fechas.
Sin embargo no puedo dejar de lado la parte estética de la obra, pues mediante la organización de la mancha que se contrapone de algún modo a las líneas que crean las formas, Patricia genera unas atmósferas que introducen de manera sensible al espectador, provocando que se acerque uno a ver el comportamiento de la imagen, los dorados de la hoja que pone para seguir una especie de camino, que pasa sobre el elefante y se va como de manera etérea hacia arriba, nos ofrece con ello la autora una obra que no puede ser desligada de la parte experiencial que en ocasiones nos ofrece el arte, pues nos invita a interactuar directamente con la obra; así como la disposición del color y la expresión de la mancha, son elementos que nos proporcionan una experiencia de tipo sensible.
No hay duda de que la respuesta del espectador es téorico estética, pues intentará descifrar y decodificar las significantes dados por la autora a través de los códigos de acceso que nos da, pero también tendrá una experiencia directa y de orden estético con la obra.
El trabajo de patricia deriva en un conjunto de significaciones re significadas; en una crítica sutil, en un transitar en el aquí y ahora, en la muestra del devenir de los hombres, en una invitación a la reflexión y al cuestionamiento sobre lo que ocurre actualmente.