miércoles, 17 de diciembre de 2008

La Obra de Silvina Ibañez

Los comensales, el problema de tu figura y mi fondo

Por Tania Isadora Gómez Sánchez

Temple polímero y acrílico sobre tela. 240 cm. x 150 cm. aprox.


Para realizar el análisis de una obra es necesario entablar un dialogo con ella. Dejarse sorprender, escuchar el silencio.

La manta que forma el fondo de la obra conserva su color natural, cuelga de la pared y llega al piso, se acerca a quien observa. (Alteración de superficie y límites del cuadro)
Dobleces en la tela nos dejan ver una estructura que divide verticalmente en dos el espacio y horizontalmente en cinco partes, las de los extremos superior e inferior son más cortas. La orilla derecha e izquierda tiene pliegues que rompen con la estructura antes mencionada.


Hileras de sellos dorados (repetición continuada) crean líneas horizontales ordenadas hasta la mitad, donde los sellos cambian de sentido, se juntan y dinamizan, separándose cada vez más.
Sobre la manta cuelgan cinco manteles colocados simétricamente, en una composición equilibrada.

Están coloreados hay contraste calido-frió: azul, celeste, rojo, magenta, amarillo; y complementario: amarillos -violetas, rojos –verdes.

Y el dorado que desde los sellos se mete en los manteles volviéndose luz, forma, insecto (símil).
La manta tiene arrugas, marcas del trabajo de la mano de la artista que marca su fuerza en la impresión de los sellos.

La tela es muy suave; a diferencia de los manteles que en su mayoría son ásperos y tiesos (relación de sinestesia paradójica con el material), tienen partes imprimadas, otras teñidas, algunas zonas brillan, están engrapados y colocados con alfileres. Los alfileres se vuelven líneas y sombras en el sol del centro.


En toda la obra hay diferentes texturas y maneras de trabajar el color: cubriendo superficies, más liquido, empastado. El dibujo de los personajes hecho con carboncillo juega con la pintura, se vuelven una sola cosa.

Las figuras pintadas en los pañuelos giran alrededor de la representación de la bandera argentina (con franjas verticales), que con el sol inca en el centro habla metafóricamente de la patria de la autora.
El sol mira al frente.


El personaje de la parte superior izquierda mira burlonamente a la derecha. Parece un aristócrata con su peluca ensortijada, en su pecho se ve un corazón, símbolo del que se destaca una listón con los colores de la bandera. Esta en un lugar cerrado, con un papel tapiz.

Una mujer del lado derecho, tiene la mirada embotada, quizá pensativa, abstraída contemplando unas flores a las que llegan volando algunos insectos-sellos. En el pecho es visible un calado en la tela, quizá referente a un vacio.

En el mantel inferior de la izquierda observamos un grupo de rostros de mujeres (repetición), la mayoría mira a la derecha con expresión preocupada. Una de ellas tiene un alo dorado que puede estar relacionado como signo icónico a una representación de carácter religioso.
Al centro por antitesis figura fondo se crea la forma de otro rostro con la mirada en blanco, situada amenazante arriba de unas flores blancas; a las que observa muy de cerca otra mujer.
El último pañuelo, parte inferior derecha tiene como figura principal un caballo que mastica unas flores blancas. Esta en un paisaje, las hierbas están hechas con goteo de pintura, el signo plástico e icónico conviven.

Algunas letras manifiestan una provocación elíptica al espectador, ¿Qué dice?, tal vez algo que tiene que ver con el campo, con el alimento.


En la obra de Silvina la tela tiene gran importancia y esta no es la excepción ya que en el titulo: Los comensales, el problema de tu figura y mi fondo. Llena de significados la superficie de representación de la tela.

Son manteles bordados en los que se presentan los personajes, las figuras de arriba tienen que ver con el poder, las de abajo con una preocupación por las flores, las plantas, el campo y en consecuencia el alimento de un país.

La obra analizada es pintura ondulante que se acerca al que la mira y lo invita a ver detrás, a sentir la tela. Es una alegoría crítica sobre el alimento, las figuras políticas y el fondo social de Argentina.